Ya está, se entendió, ¿no? ¡O sea, basta, ya lo dije en el título, todo esto es más que evidente, ni hace falta que me explaye! ¡Está cla-rí-si-mo! Listo, asentimos todos con la cabeza, cierro el artículo acá, apago la luz y se va cada uno a su casa a ver El Muro Infernal.

Mosquitos. Hay bocha.
¿No? Bueno, está bien. Es que, vamos, ¿cómo puede ser que me levante una mañana de mayo y esté todo picoteado? ¿Cómo se entiende que salga a la calle y tenga ocho mosquitos precipitándose sedientos de sangre sobre mí? Aminomengañan, acá-algo-raro-hay.
Porque, seamos sinceros, esto del control de vectores siempre sonó algo sospechoso. Primero, porque les dicen “vectores”, cuando son claramente insectos, y aparte si te fijás un poquito cómo vuelan, lo que menos tienen es una dirección, así que vectores minga. Y después porque siempre te avisan tarde: “este año no se fumigó cuando se debió haber hecho”, “otros diez casos de dengue” o “últimos vestigios de la raza humana reciben ultimátum de ejército de mosquitos vectoriales”, así que control también minga.
¿O me van a decir que nadie se dio cuenta, allá por enero, que es cuando se suponía que tenía que haber bocha de mosquitos dando vueltas, que no había ni uno solo? Bueno, no importa, yo lo recuerdo claramente, más que nada porque no me había ido de vacaciones y estaba más al pedo que Julio Cobos. La cosa es: ¿dónde estaban todos esos bichos? Y justo resulta que ahora, en pleno otoño, que deberíamos estar con poleras y bufandas pero estamos en cueros y chancletas, aparecen todos juntitos. Ah ah, ¿vieron? No se preocupen, amigos, porque ENTRE LAS SIGUIENTES TRES TEORÍAS SEGURO SEGURO, PERO POSTA, VOS JUGALE UN DIEGO A CADA UNA, QUE ESTÁ LA VERDAD.
LOS AGUJEROS DE GUSANO. No es casual que por estos días sea noticia lo de esa maquinola gigante que están construyendo en Suiza y que puede generar un agujero negro que se trague el Universo entero, con Marley y todo. Al parecer, la fecha de puesta en funcionamiento estaba agendada para hoy y fue pospuesta dos meses más.

Humor fino. ¿Es Large Hadron Collider o Large Hard-On Collider?
Mi teoría es que los mosquitos lograron colarse por los agujeros de gusano (tengo un amigo que lee al inválido ése y me cuenta que los agujeros de gusanos son como hoyitos interdimensionales minúsculos que hay por todos lados) porque, obvio, son más chiquitos que los gusanos, y por lo tanto es lógico que puedan pasar. Cuestión que a “los científicos” no les fue difícil calcular dónde y cuándo iban a aparecer, porque, claro, los mosquitos son vectores. Y bueno, resulta que a los tipos les dio que volvían a aparecer en mayo y es por eso que habían planeado arrancar el aparato ese por estos días. Desafortunadamente, se ve que se les complicó, y ahora van a tardar como sesenta días más en instalarle la caja de cambios y las pastillas de freno (es que tienen pensado hacerlo ir muy rápido) así que nos vamos a tener que aguantar a los mosquitos HASTA JULIO MAJOMENO.
EL MISTERIOSO HUMO. De todas las posibilidades, ésta es definitivamente la más escalofriante. Porque si me quedaron dos enseñanzas de mi infancia, fueron éstas: (1) no camines con la lengua afuera, y (2) el humo mata a los mosquitos. Entonces, ¿cómo se explica que después de la malévola invasión del humo que sufrimos recientemente, los mosquitos anden dando vueltas lo más campechanos?
Evidentemente, estamos enfrentados ante una raza superior que logró desarrollar inmunidad contra las armas más avanzadas del Hombre, o al menos contra el humo y contra los misiles. Porque te quiero ver intentando pegarle a un mosquito con un Tomahawk.

Guerrero mosquito. Le gana a Bush en el ranking de amenazas a la especie humana.
Esta nueva amenaza para nuestra especie debe ser erradicada antes de que sea demasiado poderosa y nos ataque con sus mortíferos vectores de dengue. Dada la inofensividad de nuestro arsenal, debemos tomar medidas drásticas: propongo la plastificación a cuerpo entero de todas las personas, para hacer que los mosquitos mueran de inanición. De paso estaríamos matando varios pájaros de un tiro: chau enfermedades venéreas, chau olor a sobaco (salvo cuando nos tenemos que cambiar el plastificado) y chau olor a repelente. El mundo puede ser un lugar mejor, solo hay que animarse.
LOJALIEN. Una regla de oro del buen investigador de complots es que en algún punto, de alguna forma, los extraterrestres están involucrados. Sencillamente, ninguna teoría conspirativa está completa sin un alien. Lo sabía Ray Bradbury, lo sabía Mulder, y lo sé yo.
En este caso la cosa es más que sencilla y no hace falta más que atar un par de cabos sueltos. Todos leimos vimos (nadie lee libros libros, vamos) la Guerra de los Mundos y todos leimos la historieta El Eternauta –y sino, somos medio boludos y deberíamos hacerlo ya mismo, sí sí, aunque mañana tengamos esa reunión con los franceses por la fusión de la empresa, no importa.
Ya hace 110 años Wells nos hacía imaginar con su clásica novela cómo los marcianos habían plantado su fuerza invasora hace millones de años en las entrañas de la Tierra. En este caso, las tropas de avanzada del enemigo no serían más que los prehistóricos mosquitos, vigilándonos en cualquier lado en el que haga calor.
El mecanismo para activarlos es de lo mas simple: sencillamente se induce una ola de calor como la de este momento. Porque, digo, si los Ellos del Eternauta podían precipitar una Nevada Mortal y transformar a las personas en hombres-robot, no veo por qué los verdaderos extraterrestres, ya que la ficción siempre supera a la realidad, no puedan hacer algo tan fácil como transformar una parte del planeta en un sauna.

Cuidado. Mosquitorus te vigila.
De lo que se desprende el interrogante: ¿para qué activarlos? Evidentemente, lo hacen cada verano. Da la casualidad, epa epa, que justo por esa fecha desaparecen todos los dirigentes políticos, nadie sesiona, nadie nada, qué cosa este país, es al pedo, cuchame, cómo querés que nos vaya sino. Es evidente, entonces, que los políticos son marcianos y que, cuando se toman vacaciones para asistir a sus inmorales orgías marcianas, dejan a sus alcahuetes vectoriales vigilándonos. Y esta vez, se ve que lo del campo medio que les cansó, y decidieron dejarlo a D’Angelis hablando solo e irse a tomar unos drinks a la Costanera.



















